Santo Rosario

¿CÓMO REZAR EL ROSARIO?:

Por la señal de la Santa Cruz…

Señor mío Jesucristo…

V./  Señor, abre mis labios.

R./  Y mi boca anunciará tu alabanza.

V.- Ven, ¡Oh Dios!, en mi ayuda.

R./   Apresúrate, Señor, a socorrerme.

V./  Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R.- Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

A continuación se rezan cada uno de los misterios que corresponden al día, de la manera siguiente:

– Se enuncia el misterio del día.

– Padre nuestro.

– Ave María ( diez veces )

– Gloria al Padre…

– María, Madre de gracia y Madre de misericordia, defiéndelos de nuestros enemigos y ampáranos, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

MISTERIOS GOZOSOS  (Lunes y sábados)

  1. La Anunciación
  2. Visitación de Nuestra Señora
  3. El Nacimiento de Jesús
  4. Purificación de la Virgen
  5. El niño perdido

MISTERIOS DOLOROSOS (Martes y viernes)

  1. Oración en el huerto
  2. Flagelación del Señor
  3. Coronación de espinas
  4. La Cruz a cuestas
  5. Muerte de Jesús

MISTERIOS GLORIOSOS (Miércoles y domingos)

  1. Resurrección del Señor
  2. La Ascensión del Señor
  3. Pentecostés
  4. Asunción de la Virgen
  5. Coronación de la Virgen

MISTERIOS LUMINOSOS (Jueves)

  1. El Bautismo del Señor
  2. Las bodas de Caná
  3. El anuncio del Reino
  4. La Transfiguración
  5. La institución de la Eucaristía

LETANÍAS

V./ Señor, ten piedad

R./ Señor, ten piedad

V./ Cristo, ten piedad

R./ Cristo, ten piedad

V./ Señor, ten piedad

R./  Señor, ten piedad

V./ Cristo, óyenos.

R./  Cristo, óyenos.

V./ Cristo, escúchanos.

R./  Cristo, escúchanos.

V./ Dios Padre celestial,

R./  ten piedad de nosotros.

V./ Dios Hijo, Redentor del mundo

R./  ten piedad de nosotros.

V./ Dios Espíritu Santo,

R./  ten piedad de nosotros.

V./ Santísima Trinidad un solo Dios,

R./  ten piedad de nosotros.

V./ Santa María      R./ Ruega por nosotros

Santa Madre de Dios

Santa Virgen de las Vírgenes

Madre de Cristo

Madre de la Iglesia

Madre de la divina gracia

Madre purísima

Madre castísima

Madre sin mancha

Madre sin corrupción

Madre inmaculada

Madre amable

Madre admirable

Madre del buen consejo

Madre del Creador

Madre del Salvador

Virgen prudentísima

Virgen venerable

Virgen digna de alabanza

Virgen poderosa

Virgen Clemente

Virgen fiel

Espejo de justicia

Trono de la Sabiduría

Causa de nuestra alegría

Vaso espiritual

Vaso honorable

Vaso insigne de devoción

Rosa mística

Torre de David

Torre de marfil

Casa de oro

Arca de la alianza

Puerta del cielo

Estrella de la mañana

Salud de los enfermos

Refugio de los pecadores

Consuelo de los afligidos

Auxilio de los cristianos

Reina de los ángeles

Reina de los patriarcas

Reina de los profetas

Reina de los apóstoles

Reina de los mártires

Reina de los confesores

Reina de las vírgenes

Reina de todos los santos

Reina concebida sin mancha del pecado original

Reina llevada al cielo

Reina del Santísimo Rosario

Reina de la familia

Reina de la paz

V.- Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.

R./  Perdónanos Señor.

V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.

R./  Escúchanos, Señor.

V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.

R./  Ten misericordia de nosotros.


Bajo tu amparo:

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos ante nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita. Amén

V.- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R./  Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oremos:

Te rogamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que los que por el anuncio del Ángel hemos conocido la Encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y su Cruz, seamos llevados a la gloria de la resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

Oración al Arcángel San Miguel:

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.